¿Existen hábitos para mantenernos delgados? by Juan Pablo Uhrich

Todos sabemos que para ser modelo, ya sea de gráfica o pasarela, debemos estar en forma, y para ello es necesaria una buena conducta alimentaria y deportiva.

En este post, Juan Pablo Uhrich quiere hablarte acerca de los hábitos de la gente delgada. Los comentarios que aquí incluiremos, están basados en el excelente libro de Luis Navarro: “Los 4 hábitos de la gente delga”. Pensamos que al menos algo de la información que aquí te dejamos, puede servirte para incorporar hábitos a tu vida, que colaboren con tu bienestar y tu aspecto físico.

Realmente estaríamos mintiendo, si decimos que la pérdida de peso, no es una de las mayores preocupaciones a nivel mundial. Seguro que te alcanzan los dedos de una mano, para contar a las personas que se sienten a gusto con su peso actual. Luis Navarro en su libro nos dice: “Cuando priorices enfocarte en las causas del sobrepeso, los hábitos, y las emociones a través de la conexión con el estómago, adelgazarás de una forma saludable”.

Te invitamos a seguir leyendo, para que conozcas el planteo de Luis Navarro acerca del sobrepeso, y los hábitos de la gente delgada. ¡Quizás te resulte interesante incorporarlos a tu vida!

Ejercicio y peso natural de cada persona

Si bien Navarro considera que el ejercicio NO funciona para adelgazar, Juan Pablo Uhrich es un convencido de que la actividad física es necesaria para sentirte bien, para modelar el cuerpo, y para liberar las “hormonas de la felicidad”, ¡que tanto bien hacen a todos los seres humanos! Además, Juan Pablo considera que ejercitarte, es una excelente manera de quemar calorías extras.

Por su parte, Luis Navarro nos dice que existe el peso natural de cada persona, y el peso ideal. Para él, cuando queremos liberarnos de los kilos extras, debemos concentrarnos en el peso natural, el cual está determinado en gran medida por nuestra genética. Este peso natural no es un número concreto (como sí lo es el peso ideal), sino que se trata de un rango de kilos, que oscilarán. Así, si comemos sólo cuando nos apetece, sin horarios, “respetando nuestro hambre” libre de ansiedades, el organismo debería encargarse de todo.


Básicamente Navarro plantea que se trata de dos elementos que controlan la ingesta: sensación de hambre y saciedad. Con ellos en correcto funcionamiento, llegamos a nuestro peso natural.

Hábitos que ayudarán a controlar tu peso

Muchos de nosotros tenemos incorporada la comida como un elemento que nos hace bien, es decir, si estamos estresados o pasamos momentos desagradables, comemos para mimarnos y sentirnos mejor. Por ello, según afirma Luis Navarro, y Juan Pablo Uhrich comparte, es necesario gestionar la ansiedad y las emociones.

Para poder controlar los dos factores mencionados (ansiedad y emociones), en relación a la comida, Navarro señala 4 hábitos de la vida cotidiana que deberíamos trabajar:

  1. Aprendé a comer cuando tengas hambre, físicamente hablando: Cada vez que vayas a ingerir alimentos, pregúntate: ¿verdaderamente tengo hambre?.  Este hábito será muy útil porque la ansiedad, más la rutina (horarios para comer), derivan en que en muchas oportunidades ingiramos alimentos sin realmente desearlo, es decir, más por costumbre que por deseo.
  2. Disfrutá el momento en que comés: Para sentir saciedad, es necesario que cuando comas, hagas sólo eso. Es decir, dejá el teléfono, el televisor, etc. Que tu mente se enfoque en saborear lo que tenés en la boca, masticá sin apuros. Navarro aconseja que entre bocado y bocado, dejes el tenedor en la mesa. Tené presente que el hambre es como la sed.
  3. Comé lo que te apetezca: Tal como lo indica Navarro, los alimentos por sí solos no engordan. Lo que engorda, son las cantidades. Por eso es tan importante el hábito número 2: comer conscientemente. Si te alimentás de manera consciente, cuando tu cuerpo siente saciedad, es el indicativo de que no necesitás ingerir más alimentos, ese es el punto en el que tenés que frenar. Si lográs hacerlo de esta manera, no deberías engordar.
  4. Detente cuando sientas saciedad: Esto es lo que indicamos brevemente en el hábito número 3. Una de las formas más fáciles de darte cuenta que ya es suficiente, es cuando después de unos cuantos bocados, lo que estás comiendo pierde sabor. Navarro cuando lo explica, dice que cuando el centro de placer del cerebro asociado a la alimentación, detecta que no hace falta más energía, la sensación de sabor desaparece.

En su libro, Luis Navarro también afirma que para crear hábitos, se necesita entre 60 y 90 días. En definitiva, se trata de repetir un comportamiento, para “adiestrar” a las neuronas y diseñar un nuevo circuito neuronal.

¡Esperamos que te haya resultado atractiva y útil la información que aquí te dejamos!

Este, como todo los libros, tiene elementos muy interesantes, para hacerlos propios, y otros, que quizás son para descartar. Pero como dice siempre Juan Pablo Uhrich, cuando de lectura se trata, tomá lo que te sirva y desechá lo que no aporta.